PATRIMONIOS Y PARQUES AGRARIOS. ECONOMÍA, PODER Y NATURALEZA EN LA PRODUCCIÓN DE “LO AGRÍCOLA”

Coordinación

Meritxell Sucarrat Viola (ICA) y David Gallar Hernández (ASANA)

Contacto

merisuvib@gmail.com,  david.gallar@uco.es

Líneas de trabajo

En este simposio se quiere analizar cómo lo simbólico se articula con lo material en la institución de una relación entre las sociedades y el medio, priorizando el conjunto de prácticas que confluyen y constituyen la esfera de “lo agrícola” en contextos socioeconómicos diversos. Las principales líneas de trabajo que mueven el interés por este simposio son:

  1. La concepción del territorio como un espacio en disputa entorno a “lo agrícola”.
  2. La identificación de los factores que intervienen en la construcción de una nueva visión del territorio que legitima la puesta en valor de ciertos elementos y prácticas como patrimonio agrario.
  3. La constitución de “lo agrícola” y “lo natural” como ideas íntimamente relacionadas cuyo sentido y significado cambia con el tiempo.
  4. La resignificación de ciertas categorías sociales –agricultor, jornalero, técnico experto, ciudadano, etc.-, en el contexto de continuidad de la práctica agrícola y la construcción de “una imagen natural de lugar”.

Presentación

En los últimos años, ante la amenaza de destrucción de espacios y bienes agrarios históricos y de pérdida de saberes y conocimientos agrícolas tradicionales resultado de la expansión de las infraestructuras y del tejido urbano, y la implantación de una agricultura industrial, empieza a tomar fuerza el concepto de patrimonio agrario.  Definido por primera vez en la Carta de Baeza sobre patrimonio agrario como “el conjunto de bienes naturales y culturales, materiales e inmateriales generados o aprovechados por la actividad agraria a lo largo de la historia” (Castillo 2013: 32), la importancia de reconocer la existencia y especificidad de un patrimonio agrario dentro de la categoría patrimonio cultural se justifica por la necesidad de dar continuidad a la actividad agrícola debido a la importancia de los bienes y valores que aporta al conjunto de la sociedad: alimento, diversidad paisajística, cultural y biológica, identidad territorial, etc., que no pueden desvincularse del desarrollo de la humanidad a lo largo de la historia (Castillo, 2013; Castillo, Martínez, 2014; Castillo, 2015). Con el reconocimiento del valor agrario, común a todos estos bienes, que a su vez puede descomponerse en otros valores más concretos –económico, social, ecológico, paisajístico, etc.-, se pretende superar su fragmentación y descontextualización al identificarse con diversas figuras de protección y favorecer una visión integral e interrelacionada de los mismos (Castillo, 2015: 26-27).

Con anterioridad ya había aparecido la figura de parque agrario. En Europa, el primer parque agrario, “Sud Milano”, se creó en Italia en 1990, comprendiendo 47.000 hectáreas de 61 municipios del sur de la provincia de Milán. Al cabo de poco tiempo se convertiría en el tipo de parque para la creación de sucesivos parques agrarios, como el del Baix Llobregat, en 1998, en el Área metropolitana de Barcelona, el primero del Estado español y un ejemplo reconocido a nivel internacional de gestión y planificación para la preservación de la actividad agrícola en un contexto periurbano (Paül y Haslam, 2011; Segrelles, 2015; Zazo y Yacamán, 2015). El inicio del proceso que habría llevado a la creación de este parque debe situarse en las décadas de 1950 y 1960, cuando en un contexto de inmigración interna la demanda de suelo para el desarrollo industrial y urbanístico comporta la disminución de suelo agrario y la pérdida de la importancia que históricamente había tenido la actividad agrícola en la zona. Entre las décadas de 1970 y 1990, la contaminación de las aguas y la degradación del suelo llevaron a que las reivindicaciones de los agricultores para la continuidad de la agricultura, por ser su medio de vida, contaron con el apoyo del resto de la población –hasta el momento, ajena a la situación de la agricultura en la zona-, de diversos sectores de la sociedad civil (movimientos sociales, representantes del mundo académico, etc.), y de instituciones locales y supralocales que vieron en la continuidad de la agricultura el freno a la contaminación y saturación del medio y la posibilidad de mejora de la calidad de vida (Sempere, 2007, 2009). Actualmente, en España existen siete parques agrarios, creados entre las décadas de 1990 y 2010.

La breve descripción de la situación sociopolítica y económica previa a la creación del parque agrario del Baix Llobregat es útil, porque permite contextualizar y diferenciar dos periodos de creación de parques agrarios en España. Si entre la década de 1990 y principios de la década del 2000, su creación surge como reacción para la defensa del territorio en un momento de presión (boom inmobiliario), entre las décadas del 2000 y 2010 su creación surge de la preocupación por mejorar la renta agraria en un contexto de crisis económica global (Zazo y Yacamán, 2015). Lo que interesa destacar es que en todos los casos la figura de parque agrario se plantea como un “espacio abierto y delimitado, el propósito del cual es facilitar y garantizar la continuidad del uso agrario (…) para desarrollar su potencial económico medioambiental y socio cultural, y proteger el patrimonio de su entorno” (Consell de Protecció de la Natura, 1996:40), siendo un instrumento para dotar al territorio con un proyecto de futuro.

En el contexto político, económico y social actual determinado por la complejidad de la relación entre fenómenos globales de distinta naturaleza que conlleva cambios rápidos de consecuencias inesperadas, entendemos que la descripción y el análisis de los procesos –prácticas y discursos-, por los que se pone en valor la actividad agrícola en contextos rurales y urbanos son de crucial importancia por tres motivos principales:

-Permiten comprender la relación entre la construcción de identidades sociales y la especialización económica (agrícola) de determinadas áreas y territorios. Concretamente, ofrecen la posibilidad ver la relación entre el pasado y el presente en la institución de las sociedades a lo largo del tiempo.

-Aportan información sobre las relaciones de poder que entran en juego en la construcción de una identidad (agrícola) de lugar, la competencia entre las diversas actividades económicas por hacerse con el control del espacio, así como la apropiación de los recursos naturales por parte de los agentes implicados en la construcción de futuros (vidas) posibles y deseables.

-Arrojan luz sobre la construcción de distintas concepciones de la naturaleza y “lo natural” (alimentos, paisajes, categorías sociales, etc.), y de la relación cambiante de las sociedades con su entorno.

Criterios para la aceptación de comunicaciones

En este simposio se van a priorizar las propuestas de comunicación que basándose en datos etnográficos aporten una visión crítica sobre la patrimonialización y la construcción de “lo agrícola”, a partir de alguna de las siguientes líneas de investigación:

-La construcción de una visión del pasado que legitime la identificación, señalización, y exposición de ciertos elementos y prácticas como patrimonio agrario.

-Cómo el cambio de significado de la práctica agrícola afecta la experiencia de vida y la concepción de la agricultura por parte de quienes se dedican a la agricultura en distintos contextos. Y cómo esta visión difiere y se complementa con la visión de la agricultura que tiene el resto de la población, turistas, y técnicos expertos dedicados a incentivar la práctica agrícola.

-La relación entre la continuidad de la práctica agrícola según las peculiaridades de las distintas formas de manejo agrícola y la producción de un “paisaje natural” como elemento que añade otro valor al territorio. ¿Es necesaria la continuidad de la práctica agrícola para la conservación de un paisaje natural, o resulta ser una actividad que dificulta el avance de la construcción de “lo natural”?

-Cuáles son los procesos de construcción colectiva de identidades en torno a los espacios agrarios desde planteamientos que mantengan algún tipo de relación con la sustentabilidad y una visión crítica colectiva sobre los territorios, con la producción de alimentos, y con las formas de acceso a la producción de alimentos y las culturas alimentarias locales.

Bibliografía

CASTILLO RUIZ, J. (coord.) (2013) Carta de Baeza sobre el patrimonio agrario. Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía.
CASTILLO, J.; MARTÍNEZ, C. (2014) El patrimonio agrario: definición, caracterización y representatividad en el ámbito de la UNESCO”. Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles. 66: 105-124.
CASTILLO, J. (2015) “El patrimonio agrario. Razones para su reconocimiento y protección. Desmontando prejuicios, resistencia y menosprecio”, en Castillo, J.; Martínez, C. (coords.): El patrimonio agrario. La construcción cultural del patrimonio a través de la actividad agraria, pp. 21-71. Sevilla: Universidad Internacional de Andalucía.
CONSELL DE PROTECCIÓ DE LA NATURA (1996) Memòria 1994-1995. Barcelona: Generalitat de Catalunya.
PAÜL, V.; HASLAM, F. (2011) “Agricultural Areas under Metropolitan Threats: Lessons for Perth from Barcelona”, en Gary. W. L.; Digby. R.; Rosemary, B. (eds.): Demographic Change in Australia’s Rural Landscapes. Implications for Society and the Environment, pp. 125-152. London: Springer.
SEGRELLES, J. A. (2015) “Agricultura periurbana, Parques Naturales Agrarios y mercados agropecuarios locales: una respuesta territorial y productiva a la subordinación del campo a la ciudad”. Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. [En línea]. Barcelona: Universidad de Barcelona, vol. XIX, nº 502. <http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-502.pdf>.
SEMPERE, J. (2007) La pagesia, gestora o subordinada en el periurbà: semblances i diferències entre la regió metropolitana de Barcelona i l’àrea urbana de Toulouse (1950-2000). Tesis de doctorado. Bellaterra: Universitat Autònoma de Barcelona.
SEMPERE, J. (2009) “Les reivindicacions pageses al Baix Llobregat a la segona meitat del segle XX: de la presa de consciència fins al projecte de Parc Agrari”, en Prat. E.; Renom, M.; Retuerta, Mª. L. (dirs.) y Hachuel, E. (coord.): Constructors de Consciència i de canvi. Una aproximació als moviments socials des del Baix Llobregat. Sant Feliu de Llobregat: Edicions del Llobregat.
ZAZO, A.; YACAMÁN, C. (2015) “Estado de la cuestión de la figura de parque agrario”, en Yacamán, C.; Zazo, A. (coords.): El parque agrario. Una figura de transición hacia nuevos modelos de gobernanza territorial y alimentaria, pp. 13-26. Madrid: Heliconia.

Idiomas

Las comunicaciones podrán ser en castellano, inglés, francés y portugués, y deberán enviarse a los coordinadores del simposio.

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